De Chiapas a la tragedia en CDMX: feminicidio de Alma Elena y las ofertas laborales engañosas

El feminicidio de Alma Elena Sánchez Marcelo, una mujer de 30 años originaria de Chiapas, expone nuevamente las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan mujeres migrantes internas en la capital del país, así como las posibles omisiones institucionales en la prevención de la violencia de género en entornos laborales informales.

Alma Elena llegó a la Ciudad de México el 15 de junio de 2025 con la intención de integrarse al sector de la construcción, un ámbito predominantemente masculino y con altos niveles de informalidad. Pocos días después de su arribo, se reportó su desaparición, lo que activó protocolos de búsqueda por parte de autoridades capitalinas, sin resultados inmediatos.

El hallazgo de su cuerpo ocurrió el 14 de agosto de 2025 en una obra ubicada en la colonia Narvarte Oriente, en la alcaldía Benito Juárez. De acuerdo con información de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, los restos fueron localizados emparedados en una estructura de concreto, con evidentes signos de violencia, lo que confirmó la tipificación del caso como feminicidio.

Las investigaciones señalan que Alma Elena trabajaba en el mismo sitio donde fue ocultada. Elementos periciales, con apoyo de un binomio canino, detectaron irregularidades en una pared con cemento reciente, lo que llevó a su excavación y posterior descubrimiento. La mecánica del crimen ha sido considerada particularmente grave por las condiciones en las que se intentó ocultar el cuerpo.

El principal sospechoso es su expareja, identificado como Febronio “N”, quien presuntamente la convenció de trasladarse a la capital bajo promesas laborales. Fue detenido en el estado de Veracruz en octubre de 2025, según reportes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con autoridades locales. El proceso judicial en su contra continúa en curso.

Este caso ha generado cuestionamientos sobre la capacidad de las autoridades para prevenir riesgos asociados a ofertas laborales engañosas, particularmente en sectores no regulados. Organismos como la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres han señalado la necesidad de reforzar mecanismos de alerta y protección para mujeres en contextos de movilidad interna.

En paralelo, autoridades han subrayado que el caso de Alma Elena no está vinculado con el reciente feminicidio de Edith Guadalupe, una joven de 21 años asesinada en abril de 2026 en la colonia Nonoalco, también en la alcaldía Benito Juárez. Aunque ambos hechos comparten elementos como el engaño mediante ofertas laborales, las investigaciones se mantienen por separado.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, los feminicidios en México continúan siendo un problema estructural, con patrones recurrentes de violencia, impunidad y captación mediante engaños. Especialistas advierten que estos casos evidencian la urgencia de fortalecer políticas públicas integrales con enfoque de género y derechos humanos.

El feminicidio de Alma Elena Sánchez no solo refleja un crimen individual, sino también una serie de condiciones sociales, económicas e institucionales que siguen colocando a mujeres en situaciones de alto riesgo, particularmente cuando migran en busca de mejores oportunidades.

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