Por Juan Pablo Ojeda
La tensión en Medio Oriente escaló nuevamente después de que el alto funcionario iraní Alí Larijani lanzara una advertencia directa contra el presidente estadounidense Donald Trump, en medio de una confrontación militar que ya tiene repercusiones regionales.
Larijani, quien encabeza el Consejo Superior de Seguridad de Irán, publicó un mensaje en la red social X en el que aseguró que el mandatario estadounidense podría enfrentar consecuencias graves si continúa con la estrategia de presión y ataques contra el país persa.
“A Irán no le asustan sus amenazas vacías. Otros más poderosos que usted intentaron eliminar la nación iraní y no lo consiguieron. ¡Cuídese usted de no ser eliminado!”, escribió el funcionario iraní, en un mensaje que elevó el tono del enfrentamiento político entre ambos países.
Horas antes, la Guardia Revolucionaria Islámica también respondió a Washington al afirmar que su arsenal militar se ha fortalecido desde el inicio de las hostilidades. El cuerpo militar de élite aseguró que sus misiles son ahora más potentes que al inicio de la guerra y que tiene capacidad para ampliar el conflicto si continúan los ataques contra territorio iraní.
Además, la organización militar lanzó una advertencia estratégica que podría impactar al mercado energético global: si Estados Unidos e Israel mantienen sus ofensivas contra la infraestructura iraní, Irán podría bloquear el flujo de petróleo hacia los países que considera hostiles.
الشعب الإيراني العاشورائي لا يخشى تهديداتكم الجوفاء؛
فقد عجز الأكبر منكم عن محوه…
فاحذروا أن تكونوا أنتم من يزول. pic.twitter.com/dmxd4kKTmi— Ali Larijani | علی لاریجانی (@alilarijani_ir) March 10, 2026
El riesgo de esa amenaza es considerable porque gran parte del comercio energético mundial pasa por el estrecho de Ormuz, una ruta marítima por donde circula aproximadamente el 20 % del petróleo global.
La crisis actual se intensificó tras los bombardeos iniciados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra instalaciones iraníes. En esos ataques murió el líder supremo de Irán, Alí Jameneí, junto con varios altos mandos políticos y militares del país.
De acuerdo con reportes oficiales iraníes, la ofensiva también provocó la muerte de civiles, incluidas 168 niñas en un colegio del país, un hecho que Teherán ha utilizado para denunciar lo que considera ataques indiscriminados contra su población.
En respuesta, Irán lanzó ataques contra objetivos estadounidenses y contra instalaciones energéticas en una docena de países de la región, lo que ha generado un efecto inmediato en el transporte marítimo y en la seguridad energética internacional.
El conflicto también ha afectado el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, provocando interrupciones en el paso de buques petroleros y elevando la preocupación en los mercados energéticos y entre los gobiernos de países dependientes del suministro de crudo de Medio Oriente.
Analistas internacionales advierten que el intercambio de amenazas entre Washington y Teherán podría desencadenar una escalada mayor si ninguna de las partes reduce la presión militar o abre canales diplomáticos para contener la crisis.