¿De verdad funcionan los tés para el estrés? Lo que dice la ciencia sobre las hierbas “relajantes” más populares
Las infusiones, suplementos y bebidas funcionales elaboradas con hierbas “relajantes” se han convertido en una de las alternativas más populares para quienes buscan aliviar el estrés cotidiano. Desde la tradicional manzanilla hasta ingredientes más recientes como la ashwagandha, estos productos prometen favorecer la calma, mejorar el descanso e incluso ayudar a regular el cortisol, una hormona estrechamente vinculada con la respuesta del organismo al estrés.
Sin embargo, detrás de estas promesas existe una realidad más compleja. La evidencia científica disponible varía considerablemente según la planta utilizada, la dosis administrada y la forma de consumo. Una revisión realizada por la empresa estadounidense BodySpec analizó los estudios existentes sobre distintos compuestos naturales utilizados para el manejo del estrés y concluyó que no todas las hierbas cuentan con el mismo respaldo científico ni presentan los mismos niveles de seguridad.
El interés por estas sustancias suele centrarse en su posible capacidad para influir sobre el cortisol. Esta hormona es producida por las glándulas suprarrenales y desempeña un papel fundamental en la respuesta del cuerpo ante situaciones de presión física o emocional. Aunque en muchas ocasiones se habla de “reducir el cortisol” como sinónimo de bienestar, especialistas e instituciones sanitarias recuerdan que esta hormona cumple funciones esenciales para la salud y que sus niveles deben interpretarse siempre dentro del contexto clínico de cada persona.
En este escenario, organismos como los National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos mantienen actualizadas fichas técnicas sobre suplementos y plantas medicinales, con el objetivo de ofrecer información basada en evidencia acerca de sus posibles beneficios, riesgos e interacciones.
Entre las hierbas que han despertado mayor interés científico destaca la ashwagandha, conocida por su nombre botánico Withania somnifera. Esta planta forma parte de la medicina tradicional india desde hace siglos y ha sido objeto de diversos ensayos clínicos en los últimos años.
Según la Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH, algunos estudios sugieren que ciertos extractos de ashwagandha podrían contribuir a reducir el estrés, la ansiedad y los niveles de cortisol. No obstante, los expertos advierten que la evidencia disponible sigue siendo limitada y que los resultados dependen en gran medida de factores específicos, como el tipo de extracto utilizado, la dosis administrada y la duración del tratamiento.
La revisión de BodySpec coincide con esta evaluación y subraya un aspecto importante: la mayoría de los estudios se realizaron con extractos estandarizados administrados durante varias semanas bajo condiciones controladas. Esto significa que los hallazgos no pueden extrapolarse automáticamente a cualquier té, infusión o bebida comercial que contenga ashwagandha, especialmente cuando no se conoce con precisión la cantidad del ingrediente activo o cuando se combina con otras sustancias.
La situación es diferente en el caso de la manzanilla, una de las infusiones más consumidas en el mundo y tradicionalmente asociada con la relajación y el sueño. A pesar de su larga historia de uso popular, la evidencia científica actual no permite confirmar de forma concluyente su eficacia para tratar problemas específicos relacionados con el estrés o el insomnio.
El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integrativa de los NIH señala que los estudios disponibles sobre la manzanilla presentan limitaciones metodológicas y no ofrecen pruebas suficientemente sólidas para establecer su efectividad clínica. Aunque muchas personas reportan beneficios subjetivos al consumirla antes de dormir, los ensayos clínicos realizados hasta ahora no han demostrado de manera concluyente que sea una herramienta eficaz para combatir el insomnio.
Otro aspecto relevante es la seguridad. Existe una percepción extendida de que los productos naturales son completamente inocuos, pero los especialistas advierten que esta idea puede resultar engañosa. Las hierbas medicinales contienen compuestos biológicamente activos que pueden producir efectos secundarios o interactuar con medicamentos y otras sustancias.
BodySpec destaca que el perfil de seguridad varía considerablemente entre ingredientes y que resulta arriesgado asumir que una recomendación válida para un suplemento puede aplicarse también a una bebida comercial si se desconoce la dosis real o el grado de estandarización del extracto utilizado.
En el caso de la ashwagandha, los NIH indican que algunas personas pueden experimentar efectos adversos como molestias gastrointestinales, náuseas o somnolencia. Asimismo, existen situaciones en las que se recomienda especial precaución, entre ellas el embarazo y la lactancia, además de posibles interacciones con determinados medicamentos.
Por ello, los expertos aconsejan consultar con un profesional de la salud antes de incorporar suplementos o productos herbales de manera regular, especialmente en personas que padecen enfermedades crónicas, toman medicamentos o atraviesan etapas fisiológicas especiales.
Aunque las infusiones pueden formar parte de rutinas de bienestar y ofrecer una experiencia reconfortante, las instituciones médicas coinciden en que las estrategias con mayor respaldo científico para el manejo del estrés continúan siendo los hábitos saludables. La actividad física regular, un descanso adecuado y las técnicas de manejo emocional han demostrado beneficios consistentes tanto para la salud mental como para el equilibrio de procesos fisiológicos relacionados con el cortisol.
En definitiva, la ciencia sugiere que algunas hierbas, como la ashwagandha, muestran resultados prometedores en determinadas circunstancias, mientras que otras, como la manzanilla, siguen careciendo de evidencia concluyente sobre su efectividad clínica. Más allá de las tendencias y las promesas comerciales, los especialistas recomiendan evaluar cada producto con cautela, revisar la calidad de la evidencia disponible y recordar que ningún té o suplemento sustituye las estrategias fundamentales para cuidar la salud física y emocional.