Autoridades supervisan viveros digitales por posible tráfico de especies protegidas

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en coordinación con la Profepa, ha iniciado un despliegue de fiscalización sobre las principales plataformas de venta de plantas online en México. El operativo busca verificar la legal procedencia de especies protegidas, como diversas variedades de cactáceas y orquídeas, que han inundado el mercado de «interiorismo de lujo» sin contar con los registros de Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA).

El centro de la investigación radica en la comercialización de ejemplares extraídos ilegalmente de sus hábitats naturales en estados como San Luis Potosí y Querétaro. Autoridades federales estiman que un 20% de las plantas exóticas vendidas como «curadas para diseño» carecen de certificados de propagación en cautiverio, lo que contraviene la Ley General de Vida Silvestre y pone en riesgo la biodiversidad regional.

Asimismo, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha detectado un incremento en denuncias por publicidad engañosa en servicios de «consultoría de energía» vinculados al Feng Shui. Algunos operadores ofrecen propiedades curativas y beneficios financieros garantizados a través de la colocación de plantas, cobrando honorarios que superan los 15 mil pesos sin contar con acreditaciones técnicas en agronomía o paisajismo.

La plana mayor del sector ambiental ha advertido que el auge del diseño biofílico debe estar alineado con la normativa de bioseguridad. La introducción de especies invasoras en ecosistemas urbanos sin control sanitario ha provocado brotes de plagas que afectan a la vegetación nativa de la capital. Se exige que cada planta vendida cuente con un pasaporte fitosanitario que garantice su sanidad.

En el Congreso de la Unión se discute una iniciativa para regular el uso de plásticos de un solo uso en la industria del paisajismo. La propuesta busca obligar a los viveros a transitar hacia macetas biodegradables y sustratos orgánicos para finales de 2026. Esta medida afectaría directamente los costos operativos de los pequeños productores, quienes exigen subsidios para la reconversión tecnológica.

El seguimiento de los flujos de capital en este nicho ha revelado que algunas comercializadoras operan bajo regímenes fiscales simplificados mientras manejan volúmenes de venta propios de grandes empresas. El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha puesto la lupa sobre las transacciones de kits de «lujo botánico» que no emiten comprobantes fiscales digitales por internet (CFDI), evadiendo una carga impositiva considerable.

La transparencia en la cadena de suministro será el eje rector de las próximas inspecciones. Las empresas que no logren acreditar el origen legal y el manejo sustentable de sus especies enfrentarán multas que pueden alcanzar los 5 millones de pesos y la clausura definitiva de sus canales digitales. El objetivo institucional es sanear un mercado millonario que actualmente opera en una zona gris regulatoria.

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