El Ministerio del Interior de Reino Unido rechazó formalmente este martes la solicitud de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) del ciudadano estadounidense Kanye West, imposibilitando su participación como headliner en el Wireless Festival. La autoridad migratoria fundamentó la decisión bajo el argumento de que la presencia del rapero “no sería beneficiosa para el bien público”, tras una serie de declaraciones antisemitas registradas desde 2022.
La resolución gubernamental provocó la cancelación total del evento, que estaba programado del 10 al 12 de julio en Londres. Los organizadores confirmaron que el esquema de reembolso automático total se activará de inmediato para todos los poseedores de boletos. El impacto logístico es absoluto, dado que West era el eje central de la cartelera artística para las tres jornadas de conciertos.
La crisis financiera del festival se agravó con el retiro masivo de patrocinadores. Pepsi, marca que colaboró bajo la identidad “Pepsi MAX Presents Wireless” por más de 10 años, anunció el cese de su apoyo económico. A esta salida se sumaron empresas globales como Diageo, Rockstar Energy y PayPal, eliminando sus marcas de todo material promocional de forma definitiva.
En un intento por rescatar el visado, Ye presentó una demanda de entrada este lunes, ofreciendo una reunión con la comunidad judía británica para “iniciar una conversación”. Sin embargo, el gobierno británico mantuvo el bloqueo de la ETA, invalidando cualquier posibilidad de ingreso legal al territorio para los fines laborales previstos.
El historial clínico del artista, quien padece trastorno bipolar tipo 1, fue citado previamente por él mismo en el Wall Street Journal en enero como factor de sus episodios maníacos. No obstante, para las leyes de inmigración británicas, los antecedentes de discurso de odio prevalecieron sobre las disculpas públicas emitidas por el cantante.
Este veto representa una pérdida económica directa de millones de libras esterlinas en ingresos por turismo y boletaje. El Wireless Festival, uno de los eventos urbanos más grandes de Europa, queda por primera vez en su historia desarticulado por la situación jurídica de un solo artista, sin posibilidad de reemplazo a corto plazo.