Por Juan Pablo Ojeda
El pasado 19 de febrero de 2026, Karina de los Ángeles Ruiz Ruiz y Alexandro Agustín Tello Olmedo, un matrimonio de 50 años, salieron de su hogar en Puebla con destino al estado de Tlaxcala para celebrar el cumpleaños de Karina, pero nunca regresaron. Ante la preocupación de sus familiares, se reportó su desaparición y la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) activó de inmediato los protocolos de búsqueda.
Los primeros esfuerzos de las autoridades incluyeron la revisión de cámaras de videovigilancia, entrevistas con testigos y el monitoreo del Volkswagen Jetta blanco en el que viajaban, utilizando lectores automáticos de placas para rastrear su ruta. Se confirmó que el vehículo circuló por el Libramiento Instituto Politécnico, el distribuidor vial “El Molinito” y continuó por la carretera federal 119 hacia Tlaxco, Tlaxcala, hasta que se perdió contacto con la pareja alrededor de las 11:10 horas.
Fue hasta la tarde del 20 de febrero que autoridades localizaron los cuerpos sin vida de Karina y Alexandro en inmediaciones de la comunidad de La Rinconada, en Chignahuapan, municipio limítrofe entre Puebla y Tlaxcala. La Fiscalía informó que ambos presentaban huellas de violencia y que los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense para realizar la necropsia que permitirá determinar con precisión la causa de la muerte.
Las investigaciones continúan abiertas bajo los delitos de desaparición y posible homicidio, y se trabaja en el análisis de evidencia para determinar si participaron sujetos armados o si hubo otros factores delictivos involucrados. Las autoridades han declarado que todos los indicios serán revisados para esclarecer la dinámica de los hechos y poder establecer responsabilidades.
El caso ha generado un impacto profundo en la comunidad local y ha reabierto el debate sobre la seguridad en Puebla y la región limítrofe con Tlaxcala, donde en lo que va del año se han registrado varios casos de personas desaparecidas y homicidios en carretera. Además, la comunidad del Instituto Oriente, escuela donde estudiaban los hijos de la pareja, se ha unido en demanda de justicia, expresando su preocupación y solidaridad con las familias afectadas.
Mientras la investigación avanza, familiares y vecinos esperan que se identifiquen a los responsables y se esclarezcan los motivos detrás de la muerte de Karina y Alexandro, cuyo día especial terminó en tragedia, dejando consternada a la población local y recordando la vulnerabilidad en carreteras y zonas rurales de la región.