El Congreso de la Ciudad de México analiza una iniciativa para prohibir expresamente en la Constitución federal los matrimonios infantiles y las uniones tempranas forzadas de personas menores de 18 años. La propuesta, que implicaría adicionar un párrafo al Artículo 4º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, busca garantizar el derecho al pleno desarrollo de niñas, niños y adolescentes y, de aprobarse a nivel local, sería enviada al Congreso de la Unión para su discusión.
La iniciativa fue presentada por el diputado Alberto Martínez Urincho, del grupo parlamentario de MORENA, quien sostuvo en tribuna que elevar la prohibición a rango constitucional representaría “un paso fundamental para blindar los derechos más básicos de nuestra niñez”. El legislador planteó que la Carta Magna debe establecer de forma explícita la prohibición de cualquier matrimonio formal o unión informal en la que participe una persona menor de 18 años.
De acuerdo con la exposición presentada en el Recinto Legislativo de Donceles, el matrimonio infantil continúa siendo una práctica extendida a nivel global, pese a su reducción en la última década. Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas, México se ubica entre los países con mayores índices de esta problemática, lo que coloca el debate en el ámbito de los compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
El legislador subrayó que esta práctica está vinculada a desigualdades estructurales de género, ya que afecta de manera desproporcionada a niñas y adolescentes. Diversos organismos internacionales han advertido que las menores casadas antes de los 18 años enfrentan mayor riesgo de violencia, abandono escolar, embarazos tempranos y limitaciones en su desarrollo económico y social.
La propuesta también expone que las causas del matrimonio infantil están asociadas a factores como pobreza, falta de acceso a educación y servicios de salud, así como patrones culturales que normalizan estas uniones. En algunos casos, se argumenta, las familias recurren a estos enlaces para reducir cargas económicas o asegurar, desde su perspectiva, el futuro de sus hijas.
La iniciativa fue turnada para análisis y dictamen a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales e Iniciativas Ciudadanas y de Administración y Procuración de Justicia del Congreso local. De prosperar, el Congreso capitalino emitiría un posicionamiento formal ante el Poder Legislativo federal para impulsar la modificación constitucional.
Contexto en la Ciudad de México
En la Ciudad de México, el Código Civil ya establece los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio, sin excepciones. No obstante, especialistas han señalado que las uniones informales o de facto pueden persistir fuera del marco legal, particularmente en contextos de vulnerabilidad social.
Asimismo, la Constitución Política de la Ciudad de México reconoce el interés superior de la niñez y el derecho al libre desarrollo de la personalidad, en concordancia con estándares nacionales e internacionales. La discusión actual busca reforzar ese marco desde la Constitución federal, con el objetivo de evitar interpretaciones o vacíos normativos en otras entidades del país.
Organismos como el Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) han advertido en distintos informes sobre la necesidad de armonizar legislaciones y políticas públicas para prevenir y erradicar prácticas que vulneren los derechos de la infancia.
La discusión en el Congreso capitalino se inserta así en un debate más amplio sobre la protección integral de la niñez en México, en un contexto donde persisten brechas sociales y de género que inciden directamente en el ejercicio efectivo de sus derechos.