El ministro de Cultura de Israel, Miki Zohar, anunció que buscará retirar la nacionalidad israelí a los realizadores del documental “NAZA”, una película que recibió el premio especial del jurado en la Mostra de Venecia y que presenta testimonios de militares israelíes que cuestionan la actuación del ejército durante la ofensiva en la Franja de Gaza.

Los periodistas Yuval Abraham y Rachel Szor reúnen en el documental los testimonios de 24 integrantes de las fuerzas israelíes, quienes describen cómo se habrían realizado bombardeos contra civiles palestinos mediante sistemas y dispositivos desarrollados con inteligencia artificial.

Tras conocerse el reconocimiento obtenido por la cinta en Venecia, Zohar publicó un mensaje en X en el que calificó a sus realizadores de “despreciables” y aseguró que actuaría para retirarles la ciudadanía bajo el argumento de una supuesta “traición al Estado”.

El funcionario también acusó a los creadores de la película de buscar perjudicar a Israel para obtener el reconocimiento de personas que calificó como antisemitas alrededor del mundo.

¿Puede Israel retirar la nacionalidad?

La amenaza del ministro se produce en un contexto en el que la legislación israelí contempla, bajo determinadas circunstancias, la posibilidad de privar a una persona de su nacionalidad. Sin embargo, se trata de una medida poco habitual y que no puede ejecutarse únicamente por decisión de un ministro de Cultura.

El Tribunal Supremo de Israel ratificó en 2022 la posibilidad de retirar la ciudadanía a personas que hayan demostrado falta de “lealtad” al Estado, en casos que pueden incluir actos como espionaje o traición. Posteriormente, en 2023, la legislación fue ampliada para contemplar también a personas condenadas por “terrorismo”.

El procedimiento requiere varias instancias. La solicitud debe ser presentada por el ministro del Interior, posteriormente necesita la aprobación del ministro de Justicia y finalmente debe ser validada por la justicia. Por ello, el anuncio de Zohar representa una intención política, pero no significa que los realizadores hayan perdido su nacionalidad.

¿Qué significa “NAZA”?

El título del documental hace referencia a un término utilizado por los servicios de inteligencia israelíes. “NAZA” funciona como un eufemismo para expresar el número estimado de civiles que probablemente morirán durante un bombardeo.

La película utiliza este concepto como punto de partida para examinar las decisiones detrás de los ataques y el papel que tienen los sistemas tecnológicos en la selección y planificación de objetivos militares.

Uno de los elementos centrales de la producción son los testimonios de los militares, quienes describen desde dentro procedimientos relacionados con los ataques en Gaza. El ejército israelí, sin embargo, rechazó categóricamente las acusaciones presentadas en la película.

Las fuerzas armadas también cuestionaron el empleo de testimonios anónimos y señalaron que las identidades de quienes aparecen como denunciantes no pueden ser verificadas.

Un documental premiado que abrió un nuevo debate

El reconocimiento obtenido en Venecia colocó a “NAZA” en el centro de una discusión que va más allá del cine. El documental aborda la guerra en Gaza desde la perspectiva de personas que formaron parte de las fuerzas israelíes y plantea interrogantes sobre el uso de herramientas tecnológicas en operaciones militares y sobre las consecuencias que pueden tener sus decisiones sobre la población civil.

La controversia también expone la tensión existente en Israel alrededor de las expresiones públicas que cuestionan la actuación del Estado y de sus fuerzas armadas durante el conflicto.

El caso de Abraham y Szor adquiere una dimensión adicional porque la amenaza de retirarles la ciudadanía fue formulada públicamente por un integrante del gobierno después de que su trabajo recibiera un reconocimiento internacional.

Ministro israelí quiere despojar de su nacionalidad a realizadores del documental 'NAZA', premiado en Venecia

La ofensiva israelí sobre Gaza comenzó después del ataque perpetrado por milicianos de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, que provocó la muerte de 1,221 personas, según un recuento de AFP basado en cifras oficiales israelíes.

Desde entonces, los bombardeos y las operaciones militares israelíes en el territorio palestino han provocado más de 73 mil muertes palestinas, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás. El material señala que la Organización de las Naciones Unidas considera fiables esas cifras.

En ese contexto, “NAZA” coloca nuevamente en el debate internacional las denuncias sobre las consecuencias de los ataques contra civiles, pero también el papel que desempeñan los sistemas de inteligencia artificial y otras herramientas tecnológicas en la guerra moderna.

La amenaza contra sus realizadores convierte así a la película en algo más que una producción premiada: también la sitúa en el centro de una disputa política sobre libertad de expresión, responsabilidad militar, ciudadanía y los límites de la crítica al Estado durante un conflicto armado.