Los visores de realidad mixta ya no se limitan a videojuegos. También ofrecen ejercicio, aprendizaje, recorridos virtuales y pantallas de trabajo.

Antes de comprar, la pregunta principal es qué uso se repetirá cada semana. Sin una rutina clara, el dispositivo puede terminar guardado después de la novedad inicial.

La comodidad depende del peso, el ajuste, la ventilación y la calidad de imagen. Probar el visor es especialmente importante para personas que usan lentes.

El espacio doméstico debe estar despejado y bien iluminado. También conviene establecer límites de tiempo y supervisión para menores.

En México hay que revisar almacenamiento, accesorios, garantía y precios de aplicaciones. El costo total suele ser mayor que el del visor por sí solo.

La realidad mixta se justifica cuando resuelve una actividad concreta y frecuente. El mejor equipo es el que encaja en el espacio y los hábitos del hogar.

Referencia: Meta Latinoamérica.